
REINA DE BASTOS – finanzas
Significado principal
Significado invertido
Descripción
La Reina de Bastos en el área financiera es la carta del autovalor. No se trata de cantidades, sino de lo que piensas de ti mismo, y ambas cosas están más relacionadas de lo que creemos.
La mayoría de la gente no gana menos de lo que vale porque no es lo suficientemente buena. Sino porque no se atreve a decir su precio. Esta carta se manifiesta precisamente en este punto: la Reina no se disculpa por lo que vale.
A menudo indica un período en el que vale la pena subir los precios, pedir un aumento de sueldo o simplemente dejar de trabajar gratis. Si regularmente das cosas por las que otros cobrarían, esta carta te pide que le prestes atención a eso.
El girasol en su mano también simboliza la abundancia: ese tipo de riqueza que no se trata de acumular, sino de que haya suficiente y que quede. A la Reina le gusta la belleza, y no siente culpa por gastar en sí misma; este tipo de abundancia es saludable.
El gato negro aquí es la envidia: esa parte que le cuesta tolerar el éxito de los demás. No es una vergüenza, solo vale la pena saberlo.
Su lado sombra es gastar en apariencias y confundir el autovalor con la riqueza.
Mensaje
Los ángeles te envían un mensaje: vales tanto como te atreves a pedir.
Esto suena duro, pero no es un reproche. La mayoría de las personas no ganan menos de lo que valen porque no son lo suficientemente buenas, sino porque no se atreven a pedir lo que merecen, y eso es un hábito aprendido, no un defecto de carácter.
Mira dónde trabajas gratis. No me refiero a la ayuda, sino a lo que ofreces regularmente y por lo que otros cobrarían dinero. Si hay algo así, esta carta te pide que al menos lo nombres para ti.
Sube tus precios, o pide un aumento de sueldo si ya te toca. Prepárate para ello: escribe lo que ofreces, cuánto vale, y dilo con tranquilidad. La Reina no se disculpa por lo que vale, y esta frase te aportará más en una sola negociación que un año de horas extras.
Y permítete gastar en ti. No estoy hablando de derroche. Estoy hablando de que el dinero no solo sea una obligación, sino también a veces una alegría. El tipo de abundancia sana es el que no acumula, sino que fluye.
Si sientes envidia al ver el éxito de otros, no te avergüences. Solo mira lo que te dice: generalmente es lo que tú también deseas para ti.
Si la carta sale en posición invertida: si no te atreves a pedir lo que te corresponde, o si gastas superficialmente para que tu situación parezca mejor, siéntate y mira sinceramente cuánto das y cuánto recibes. Ahí comienza el cambio.
